Las dos declaraciones trimestrales del autónomo
La mayoría de autónomos en estimación directa presentan cada trimestre dos declaraciones:
- Modelo 303 (IVA): liquidas la diferencia entre el IVA que has cobrado a tus clientes y el IVA deducible que has pagado a tus proveedores.
- Modelo 130 (IRPF): adelantas una parte de tu impuesto sobre la renta, el 20 % del beneficio acumulado del año.
Ambos se presentan en los mismos plazos:
| Trimestre | Plazo de presentación |
|---|---|
| 1T (enero–marzo) | Del 1 al 20 de abril |
| 2T (abril–junio) | Del 1 al 20 de julio |
| 3T (julio–septiembre) | Del 1 al 20 de octubre |
| 4T (octubre–diciembre) | Del 1 al 30 de enero del año siguiente |
Si el último día es festivo o fin de semana, el plazo se traslada al siguiente día hábil. Si domicilias el pago, el plazo termina unos días antes: consulta cada año el calendario del contribuyente de la Agencia Tributaria.
Modelo 303 paso a paso
- Suma el IVA repercutido: el IVA de todas tus facturas emitidas en el trimestre, agrupado por tipos.
- Suma el IVA soportado deducible: el IVA de las facturas de gastos afectos a tu actividad. Necesitas una factura completa a tu nombre; un ticket no es suficiente para deducir el IVA.
- Resta: si el resultado es positivo, lo ingresas; si es negativo, se compensa en los trimestres siguientes o, en el cuarto trimestre, puedes pedir la devolución.
Además del 303 trimestral, en enero se presenta el modelo 390, el resumen anual del IVA, salvo que estés exonerado.
Modelo 130 paso a paso
El modelo 130 funciona de forma acumulada: en cada trimestre se calcula con los datos desde el 1 de enero.
- Rendimiento neto acumulado = ingresos acumulados − gastos deducibles acumulados.
- 20 % de ese rendimiento, si es positivo.
- Resta las retenciones que te han practicado en el año y los pagos del modelo 130 que ya hiciste en trimestres anteriores.
- Si el resultado es positivo, lo ingresas; si es negativo, ese trimestre no pagas nada.
El carácter acumulado hace que el sistema se autocorrija: si un trimestre tienes pocos ingresos o muchos gastos, el siguiente pagarás menos. Existen además algunas deducciones específicas, como la aplicable a quienes tuvieron rendimientos netos bajos el año anterior, que la calculadora no incluye por simplicidad.
¿Quién no presenta el modelo 130?
- Los profesionales que en el año anterior tuvieron retención en al menos el 70 % de sus ingresos de la actividad.
- Los autónomos en estimación objetiva (módulos), que presentan en su lugar el modelo 131.
Aun sin obligación de presentar el 130, el IRPF definitivo se regulariza en la declaración de la renta.
Gastos deducibles: lo que más reduce tus pagos
Cuantos más gastos deducibles justifiques correctamente, menor será tu rendimiento y, por tanto, el pago del 130. Los más habituales son la cuota de autónomos, los suministros y el alquiler del local, la gestoría, el software, el material, la formación relacionada y una parte de los gastos de la vivienda si trabajas desde casa (con límites). Los repasamos en la guía gastos deducibles del autónomo.
Cómo evitar sustos de liquidez
El mayor problema de muchos autónomos no es cuánto pagan, sino no tener el dinero cuando toca pagar. Algunas prácticas útiles:
- Aparta el IVA de cada factura en el momento de cobrarla.
- Aparta entre un 15 % y un 20 % de tu beneficio para el IRPF si tus clientes no te retienen.
- Calcula el trimestre antes de que acabe: si el resultado es alto, puedes planificar gastos necesarios que ya tenías previstos.
- Registra facturas y gastos cada mes, no al final del trimestre.
Las declaraciones reales se presentan en la sede electrónica de la Agencia Tributaria. Esta calculadora sirve para anticipar el resultado y planificar; no sustituye a la declaración oficial ni al asesoramiento de un profesional en casos especiales (recargo de equivalencia, prorrata, operaciones intracomunitarias o arrendamientos).