El principio básico: un euro hoy vale más que un euro mañana
El VAN y la TIR se basan en el valor temporal del dinero. Un euro hoy vale más que un euro dentro de cinco años, porque hoy puedes invertirlo y obtener una rentabilidad, y porque el futuro es incierto. Por eso no basta con sumar los beneficios que generará un proyecto y compararlos con lo que cuesta: hay que traerlos a valor de hoy.
La tasa con la que "descontamos" los flujos futuros es la tasa de descuento, que representa la rentabilidad mínima que exiges al proyecto: lo que obtendrías en otra inversión de riesgo similar o lo que te cuesta financiarte.
Qué es el VAN
El Valor Actual Neto suma todos los flujos de caja del proyecto descontados a valor de hoy y resta la inversión inicial.
- VAN > 0: el proyecto rinde más que la tasa exigida. Crea valor.
- VAN = 0: rinde exactamente la tasa exigida.
- VAN < 0: rinde menos. Destruye valor frente a la alternativa.
La gran ventaja del VAN es que mide la creación de valor en dinero. Si dos proyectos son excluyentes, el de mayor VAN es, en principio, el preferible.
Qué es la TIR
La Tasa Interna de Retorno es la rentabilidad anual implícita del proyecto: la tasa de descuento que hace que el VAN sea exactamente cero. Su interpretación es intuitiva: si la TIR es del 18 % y tu dinero te cuesta un 8 %, el proyecto deja un margen amplio.
Sin embargo, la TIR tiene limitaciones:
- Puede no existir o haber varias si los flujos cambian de signo más de una vez.
- Supone que los flujos intermedios se reinvierten a la propia TIR, algo poco realista cuando es muy alta.
- No tiene en cuenta el tamaño: un 50 % sobre 1.000 € aporta menos valor que un 20 % sobre 100.000 €.
Plazo de recuperación e índice de rentabilidad
El payback o plazo de recuperación indica cuánto tardas en recuperar la inversión. La versión simple suma los flujos tal cual; la descontada usa los flujos en valor actual y es más exigente. Es un indicador de liquidez y riesgo: cuanto antes recuperes el dinero, menos expuesto estás a que el futuro no salga como esperabas.
El índice de rentabilidad divide el valor actual de los flujos entre la inversión. Un índice de 1,30 indica que cada euro invertido genera 1,30 € en valor actual. Es útil para ordenar proyectos cuando el capital disponible es limitado.
Cómo estimar los flujos de caja
La calidad del resultado depende de la calidad de los flujos. Algunas reglas:
- Usa caja, no beneficios contables: la amortización contable no es una salida de dinero; la compra de la maquinaria sí.
- Incluye todo: inversiones adicionales, capital circulante, mantenimiento, impuestos y el valor residual al final del proyecto.
- Sé conservador: los proyectos suelen costar más y tardar más de lo previsto.
- Haz análisis de sensibilidad: repite el cálculo con flujos un 20 % inferiores o con una tasa de descuento más alta. Si el VAN sigue siendo positivo, el proyecto es robusto.
Ejemplo de verificación
Inversión de 1.000 € que devuelve 500 € al final de cada uno de los tres años siguientes, con una tasa del 10 %:
| Año | Flujo | Factor de descuento | Valor actual |
|---|---|---|---|
| 0 | −1.000 € | 1,0000 | −1.000,00 € |
| 1 | 500 € | 0,9091 | 454,55 € |
| 2 | 500 € | 0,8264 | 413,22 € |
| 3 | 500 € | 0,7513 | 375,66 € |
| VAN | 243,43 € |
La TIR de este proyecto es del 23,38 %. Puedes comprobar ambos resultados con las funciones VNA y TIR de cualquier hoja de cálculo.
Aplicaciones prácticas
Además de proyectos empresariales, el VAN y la TIR sirven para decisiones personales: comparar la compra de placas solares con el ahorro en la factura, evaluar una formación por el aumento de sueldo esperado o analizar una inversión inmobiliaria incluyendo su venta futura (combínala con la calculadora de rentabilidad de alquiler).